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LA DANZA BUTOH UNA MEDITACIÓN DEL ALMA
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¿Es necesario crear una danza para vivir? por Gustavo Collin |
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Me gustaría danzar pero... no se como hacer, cuando escucho una música sueño que estoy bailando pero... no conozco los pasos, quisiera moverme, sin embargo, me siento rígido. Todas estas frases las escucho habitualmente cuando explico que soy maestro de Danza Butoh. Mientras les cuento de que se trata mi danza veo como a mis interlocutores les comienzan a brillar los ojos con esta idea, pero al mismo tiempo expresan una sensación de imposibilidad. Es verdad, la danza como la entendemos en nuestra época es un privilegio de pocos, practicada en los institutos o en las escuelas especializadas, motivo de competición, esfuerzo, destreza y la virtuosa pirueta. O quizás simplemente en la descarga semanal en las discotecas los sábados por la noche. Sin embargo, la idea de la danza a cambiado en los últimos tiempos. Por milenios, desde que el hombre apareció en la tierra, sé a danzado solamente por instinto. Se puede decir que la danza es un arte que nació con el hombre, así como la pintura o el canto. Este arte no nació con el fin de entretener al publico, si no como ritual para reflexionar y celebrar la existencia. Se danza para acercarse y celebrar con los dioses. Los griegos danzaban para la diosa madre Demetria para que se despertara la fertilidad de la tierra o para acompañar los pasajes de la adolescencia a la edad adulta con las conocidas Danzas de Iniciación. Se danzaba para conocer el sentido de la vida y de la muerte, de los fenómenos de la naturaleza como los ciclos de la luna y sus efectos sobre el crecimiento de las plantas, para entender la locura o la alegría o el significado de un sueño que pudiera ser útil para la colectividad. De esto podemos entender que la danza en su origen no es un conjunto de “pasos graciosos”, virtuosos o de pasatiempo sino que cada gesto tenia un significado. Cada movimiento no era casual si no mas bien nos comunicaba con aquella entidad, con aquella energía que nos unía a cierta emoción. Por ejemplo, salto para sentir la liviandad y la exaltación de la vida, por el contrario pateo con fuerza los pies en la tierra, al ritmo del tambor, para sentir la fuerza dentro de mí y la existencia material y terrena más concreta. La danza servía para “Reflexionar” con el cuerpo. Estamos habituados a reflexionar solo con la palabra, ¿podemos volver a probar a hacerlo con el cuerpo? ¿y como? Moviendo nuestras emociones, nuestros recuerdos, nuestras imágenes interiores. Muchas personas en los últimos cincuenta años han sentido la necesidad de reapropiarse de la danza, en el sentido antiguo del termino, distinguiéndola de la danza Clásica o de salón. Bailarines tales como Isadora Dancan en América o Kazuo Ohno en Oriente han creado las primeras escuelas de Danza como meditación o como instrumento terapéutico. ¿Qué cosa danzamos hoy? Claro que no danzamos los rituales para agradecer a los dioses, sino los temas de nuestra existencia para “conocernos con profundidad”, para entender “quienes somos”, que cosa deseamos, que hacer para mejorar nuestra personalidad al máximo.
El Butoh nos ayuda también para afrontar nuestros momentos difíciles y dolorosos, poder compartir con los demás, salir de la soledad y del aislamiento, compartir dolores y alegrías. Escuchar las historias de los demás y así sentirse parte de la vida, compartir el crecimiento y evolucionar. La Danza Butoh favorece la comunicación entre las personas, el intercambio y el entendimiento. También ah restituido al genero masculino lo incisivo, vigoroso, fuerte y sensual, tierno pero no afeminado. Así los hombres pueden volver a danzar respetando su propia naturaleza. Entonces sobre la base de un movimiento orgánico se puede recuperar las leyes de la naturaleza y así posibilitar el contacto con nuestro ser interior, auxiliados por la música damos forma a nuestra propia danza. ¡La danza no se copia!, ¿sabías que cada uno de nosotros tiene su propia danza? Y esa danza se crea. Así la danza regresa a ser un patrimonio de todos y la movemos acorde a nuestra necesidad interior. |
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Tratamientos Individuales
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| Angustia, apatía, ansiedad, dificultades de
comunicación y expresión, inseguridad, trastornos emocionales; son tratados
con técnicas corporales milenarias de la cultura oriental. Seguimiento
personalizado. BUTOH es mucho más que una estética oriental, es una reflexión del cuerpo sobre el cuerpo; Un enfrentamiento en la interminable lucha entre el alma inmortal y el cuerpo mortal. BUTOH apunta directamente a la inmediatez de los sentimientos, recuperando el sentir de cada individuo, facilitando la fluidez de expresión, y la comunicación con los demás. Gustavo Collini ART Y DANCE THERAPY Tratamientos individuales y grupos derivaciones médicas e instituciones de la salud Coordino grupos terapéuticos a través del arte (Danza – Pintura) con derivaciones medicas en diferentes tipos de diagnósticos durante diez años en Italia, desarrollando su actividad en el campo de la Danza terapia y Arte terapia desde 1982. Realizó sus estudios en el ART Y DANCE THERAPY ITALIANA. Sus maestros más destacados fueron: Debra Mccall (New York, EE.UU.) y el Dr. James Hillman (psiquiatra Jungeano ex director del Instituto Jung en Suiza y autor de numerosos libros de psicología del profundo). Paola Lugatti (Londres, Inglaterra). (El butoh también se aplica en TOKIO en diferentes instituciones para la salud). Actualmente dicta clases, talleres y conferencias en los tres continentes. Europa, Asia y América. Es autor del libro “Kazuo Ohno el último emperador de la danza” con el auspicio y el aval del Ministerio de Relaciones Exteriores del Japón, "Yapan Fundation". ENTREVISTA PREVIA CONSULTAR al TEL. 4773 – 8787
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